Esta ultima semana está marcada por el anuncio del presidente Francisco Sagasti de volver, nuevamente, a una cuarentena total en las regiones de riesgo extremo y ver de nuevo a las masas haciendo cola en los supermercados por los comestibles y el papel higiénico, lamentablemente.

Indudablemente la gráfica que encontrarán a continuación, se explica por sí sola, y nos da una idea de que esta segunda ola de la Covid–19, es fruto de nuestro actuar, como sociedad, del mes de diciembre del año pasado.

Como vimos en el gráfico, la pendiente de crecimiento de contagios es mayor y hay variantes del virus mucho más agresivas que la que encontrábamos en la primera ola.

Lamentablemente, y por lo general, de las tres a cuatro olas de una pandemia, la segunda suele ser la más fulminante.

Debido a las diferentes mutaciones del coronavirus, que produce la enfermedad de la COVID-19, la variante Sudafricana y la variante Brasilera podrían ofrecer algún tipo de resistencia a las vacunas desarrolladas hasta el momento; así como a los anticuerpos desarrollados por las personas que ya pasaron por una primera infección.

Por tal motivo, no es sinónimo de seguridad el hecho de que te hayas infectado en la primera ola. Aún debes mantener las medidas de seguridad dictadas por el gobierno por el bien tuyo, de tu familia y de tus seres queridos.

¡No bajemos la guardia sanitaria!

El desgaste

Sin embargo los sobrevivientes entramos desgastados emocionalmente, psicológicamente y económicamente a esta segunda ola.

Sólo para tener una idea, Lima terminó con una variación porcentual en el 2020 de -23,1% en la población ocupada; es decir, 1 millón 134 mil personas fueron despedidas de sus trabajos formales.

En muchas empresas se ha promocionado el teletrabajo con una reducción del 25% de los salarios o se ha mantenido el salario pero se ha incrementado la responsabilidad y carga laboral para compensar al personal que estaba siendo despedido.

Hay un aumento de la suspensión perfecta laboral de las empresas sobrevivientes, datos que podemos encontrar en el siguiente cuadro. 

Aumentos de precios y más gasto con menos ingresos

Por otro lado, las AFPs decidieron aumentar un 30%, con respecto al 2020, su seguro de AFP contra el fallecimiento e invalidez total o parcial justificado por la pandemia, esto se traduce en un mayor descuento mensual a la boleta de pagos de los trabajadores formales.

Actualmente también enfrentamos una subida del GLP (balón de gas) debido a que se excluyó el mismo del fondo de estabilización de precios del combustible por parte del estado. Dejando que el precio se fije a nivel internacional y fluctué junto con este, es por eso que ahora el balón de gas cuesta más.

Con respecto a los alimentos, tenemos que el índice de precios de los alimentos de la FAO (Food and Agriculture Organization) que pertenece a la ONU, se ha incrementado a su nivel más alto en los últimos 5 años. El índice de precios de los alimentos es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios, o sea, nuestros alimentos diarios cuestan más, comer cuesta más y los ingresos son menores.

Como se puede observar en el siguiente cuadro,  en el 2019 oscilaba entre 93 puntos y 97 puntos. Junto a los cierres económicos por la pandemia, se han roto las cadenas de suministros de diferentes productos alimenticios y esto se ve reflejado en el alza de precios a nivel internacional. Actualmente tenemos 7 meses de alza consecutiva del índice de precios de los alimentos, llegando a 107 puntos, sin expectativas de reducción.

 

El siguiente cuadro muestra los productos que más han subido de precio a nivel internacional. Los precios promedios de la carne disminuyó 5% con respecto al año 2019,  sin embargo, los precios de los cereales subieron fuertemente al igual que los aceites, pero este último lo hace con una pendiente muy marcada y el azúcar se incrementó levemente.

Es cuestión de tiempo para que los precios de los alimentos sigan impactando directamente en la olla familiar, es momento de tomar precauciones, cambiar de hábitos y ver un panorama más amplio.  

¿Cuál es la situación en esta segunda cuarentena?

Si no guardaste pan para mayo y perdiste tu trabajo, será muy difícil que puedas afrontar esta situación. Tan sólo queda soportar y aguantar. ¡Sé ingenioso, ánimo, no todo está perdido!

Si guardaste pan para mayo y perdiste tu trabajo. Ten cuidado con la inflación de precios ya que puede aniquilar tus ahorros más rápido de lo que crees. Busca alternativas que te protejan contra la inflación y cambia tus hábitos de consumo.

Si guardaste pan para mayo y aún mantienes vínculo laboral y/o tienes otras fuentes de ingresos, agradece la posición privilegiada que tienes y recuerda que aún tienes tiempo para protegerte de la crisis económica que está comenzando.

Protegerte con Onza Troy

Proteger lo mucho o poco de tu patrimonio personal y familiar debe ser tu prioridad número uno en estos años y esa es nuestra misión, poder ofrecerte un activo de resguardo de valor, para ti y los tuyos.

Si guardaste pan para mayo y aún mantienes vínculo laboral y/o tienes otras fuentes de ingresos, agradece la posición privilegiada que tienes y recuerda que aún tienes tiempo para protegerte de la crisis económica que está comenzando.

Harold Bravo

CEO, Onza Troy Perú

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